Aprenda cómo diferenciar un dolor de una infección de garganta

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En la actualidad se vienen presentando cambios extremos de clima y es común que partes del cuerpo como las fosas nasales, la faringe y la garganta se vean afectadas. Cuando se evidencia algún tipo de complicación en estas zonas, es normal que la primera conclusión sea una infección en las amígdalas; ¿por qué?  la razón es son las encargadas de filtrar todos los gérmenes nocivos que ingresan al cuerpo por la boca y la nariz, generando inflamación, enrojecimiento y dificultad para pasar los alimentos.

Sin embargo, “la amigdalitis” no es la única enfermedad que se puede presentar en esta zona,  es importante entender que existen otras dolencias en esta parte del cuerpo, las cuales requieren de un manejo médico diferente. En este sentido, la  Dra. Jeimy Celis, médico especialista de NUEVA EPS relaciona las tres dolencias más habituales.

·         Amigdalitis: se da cuando las amígdalas se sobresaturan de material orgánico, inflamándose y generando dolor. Dentro de las líneas de tratamiento existe la posibilidad de removerlas, pero es un último recurso en caso de que otros tratamientos no den resultado. Si con el paso del tiempo el dolor se vuelve más intenso es importante que de manera inmediata acuda al médico tratante.

·          Dolor de garganta: la causa más frecuente de dolor de garganta es una infección viral. No se necesita ninguna medicina específica cuando el responsable es un virus, y la condición deberá mejorar en un período de siete a diez días. Con frecuencia el dolor de garganta causado por virus es producto del resfriado común.

·          Faringitis: es causada por un agente bacteriano (streptococcus pyogenes) y este factor hace la diferencia en el tratamiento pues requiere manejo con antibióticos. Dentro de los síntomas están: fiebre, inflamación de los ganglios del cuello y presencia de pus en las amígdalas.

De acuerdo con la profesional de la salud es “importante diagnosticar la patología porque el uso indiscriminado de antibióticos, que en la actualidad es una práctica común, trae consecuencias que restan posibilidades de tratamiento a futuro”. Explica Celis que usar este tipo de medicamentos ante cualquier dolor o inflamación, sin consultar un médico, genera resistencia a sus componentes lo que resta efectividad.

“La clave es que entendamos que no cualquier dolor en la zona de la garganta se trata con antibióticos. Lo fundamental es diagnosticar el tipo de afección y de allí, con la guía del médico tratante, atacar la raíz del problema ya sea un virus o una bacteria o simplemente irritación. Recuerde la importancia de No automedicarse”.