Crean dispositivo para disminuir robo de ganado en Colombia

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Una herramienta informática complementará los lectores de movilidad pecuaria utilizados por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) en su Programa Identifica, lo que permitiría tener un mejor reporte de la localización del ganado, la hora de su desplazamiento y los permisos de movilidad, entre otros.

Para desarrollar el dispositivo se tomaron pruebas de laboratorio en las cuales el ICA facilitó 60 chips y bastones de identificación RFID (sensores) de diferentes marcas, los cuales se instalaron en la oreja derecha del animal utilizando una baja frecuencia en el rango de (30 Khz y 300 khz).

Esto permite identificar y construir una base datos con la información, y después de las pruebas, si el animal cumple con los requisitos de movilidad, se enciende un bombillo verde, y si no, uno rojo.

Los ganaderos se beneficiarían con este modelo porque los casos de hurto de sus reses disminuirían, y además podrían llevar un control más efectivo de estas en cuanto a efectividad de producción láctea o cárnica, ya que se contarían con una estadística más completa, lo que les permitiría mejorar las razas.

Así lo detalla la investigación de Juan Sebastián Quintero Albornoz, magíster en Ingeniería – Telecomunicaciones de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), desarrollada en Boyacá, específicamente en la zona fronteriza con Venezuela, donde se presentan numerosos casos de hurto de ganado (abigeato).

Según cifras de datos abiertos emitidas por el Ministerio de Defensa, la Policía Nacional, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), en 2019 se registraron 2.988 casos de abigeato en el territorio colombiano, la mayoría de estos perpetrados a pie.

El investigador considera que esta problemática –que se presenta en todo el país– se agrava por la desactualización de las cifras de casos reportados y por la facilidad y ambigüedad de los métodos usados para el hurto.

“Uno de los métodos más usados es el hurto a pie, en el que los extraños entran al potrero, generalmente en horas de la noche y con luna llena, lo que les permite tener mejor visibilidad. Allí mismo sacrifican las reses y casi siempre se las llevan en automóviles particulares para su distribución. Lamentablemente, por ser en un espacio tan amplio, muchos de los cuidadores no se percatan de la situación”, señala el magíster Quintero.