Negociaron tumbas y se perdieron restos de cadáveres en Montería

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Tumbados se sienten familiares de personas que dejaron a sus seres queridos en las tumbas del cementerio San Antonio del P5 en Montería, cuando notaron sus restos ya no están en las bóvedas, sobre las que lloraron el día de su sepelio.

Varios denunciaron que fueron a visitar a sus seres queridos, pero encontraron que las tumbas tienen otra nomenclatura y con otros nombres de difuntos.

DESORDEN

«Cuando me entregaron este cementerio había un desorden generalizado. Esto era un fumadero de droga y los dolientes ingresaban con miedo cada vez que venían a visitar a sus difuntos. Ahora nos encontramos con los reclamos justos de varios dueños de bóvedas. Ellos tendrán que denunciar los hechos en la Fiscalía que se encargará de investigar estas irregularidades. Lo que sí sé es que yo llevó un libro con todos los movimientos que aquí se realizan y eso lo puede constatar cualquier persona. Estos hechos sucedieron en la anterior administración», aclaró Beatriz Delgado, administradora del campo santo.

Uno de los afectados es Ricardo Pérez Gamero quien relató que en el año 2012 le compró una bóveda a Dalis Rocío Negrete Argumedo (era la secretaria del cementerio para la época) y hoy en día está dividida en cuatro espacios.

«Lo que reclamo y me duele son los restos de mi papá y hermano. Cuando compré esa tumba no estaba como ahora, que tiene 4 bóvedas».

Por su parte José Miguel Rosario Márquez le contó a este medio que adquirió de buena fe una tumba a Dalis Negrete, según consta en un documento de la Notaría Tercera de Montería. Sin embargo, esta misma bóveda es reclamada por Ricardo Pérez.

Entre tanto Everlides Cadenas Martínez sostuvo que le compró, de igual manera, uno de estos espacios a Dalis Negrete Argumedo y su propiedad aparece con otro número. Algunos de los afectados creen que han sido estafados. Este medio buscó la versión de Dalis Rocío Negrete Argumedo pero no fue posible contactarla.

Los perjudicados dijeron que dejarían los casos en manos de la Fiscalía a través denuncias para que determine qué ocurrió con los restos humanos.

Tomado de El Meridiano.